Marihuana blanca ¿mito o realidad?

Tiempo de lectura 4 minutos

 

Marihuana blanca ¿mito o realidad?
Marihuana blanca ¿mito o realidad?

 

Durante mucho tiempo se ha creído que la marihuana blanca era un producto de la ficción como el unicornio o el Hombre de las Nieves. Una extravagancia que no podría ser más que producto de montajes fotográficos.

Entre los consumidores existía la leyenda de que una potente variedad blanca de cannabis crecía en la red de alcantarillado de Nueva York, a la que habían llegado las semillas con otras sustancias menos agradables echadas en el WC en las redadas antidrogas.

La falta de luz hizo que las plantas se volvieran blancas, y así nació la regia New York White, a la que algunos cultivadores irían a dar amor en las cloacas para cosechar sus cogollos blancos y superpotentes.

En este post vamos a intentar desmontar algunos mitos que corren en internet y vamos a mirar el tema desde el prisma más científico.

 

 

? Introducción

 

 

La marihuana blanca es resultado de la mutación genética, tal y como ocurre en la naturaleza, a este fenómeno se le conoce como albinismo.

El albinismo no es una mutación exclusiva de los animales, también puede ocurrir en las plantas. En ambos casos el fenómeno se caracteriza por la ausencia de pigmentos, la melanina en los animales y la clorofila en las plantas.

 

Ausencia de clorofila en las plantas.
Ausencia de clorofila en las plantas.

 

 

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? Plantas de marihuana blanca

 

 

El color blanco en la marihuana se produce de vez en cuando, como resultado de un doble gen recesivo que determina la ausencia de clorofila o de un mal desarrollo de los genes que ordenan la producción del pigmento.

Lo primero da como resultado una planta absolutamente blanca, aunque no es lo más usual; y en el segundo caso lo que muta es el cogollo o una parte de la planta. Otra posible explicación es que la pigmentación deficiente se debe a la disconformidad entre los genomas nuclear y cloroplástico.

La clorofila es el pigmento que da color a las plantas. Su propósito, más que estético, es vital ya que es necesaria para el proceso de fotosíntesis. La clorofila de las hojas de cannabis se encarga de absorber la luz solar, detonante de la reacción química que produce la glucosa que alimenta la planta a partir del dióxido de carbono (CO₂) y de la savia bruta obtenida de las sales minerales y del agua del subsuelo.

 

La pigmentación deficiente se debe a la disconformidad entre los genomas nuclear y cloroplástic.
La pigmentación deficiente se debe a la disconformidad entre los genomas nuclear y cloroplástic.

 

 

? Efectos de la marihuana blanca

 

 

Si es cierto que la marihuana blanca nos obsequia con una bonita flor, los bajos niveles de clorofila entregan un producto de menor calidad en comparación variedades convencionales.

La marihuana albina no puede crear la energía necesaria para provocar las reacciones químicas que producen los cannabinoides, presentes en bajas concentraciones en este tipo de marihuana, el destino casi las ha hecho un jarrón chino.

Además de los factores genéticos, el albinismo puede tener desencadenantes ambientales como la luz, la temperatura y el sustrato de cultivo.

Las plantas de cannabis pueden presentar tonos blancos debido a la exposición a la luz. Estas variedades no son albinas o blancas, sino plantas verdes decoloradas durante su crecimiento por un acercamiento intencionado o por accidente a una fuente de luz, como el foco de una lámpara de alta intensidad que incide sobre el pigmento.

Esto provoca un blanqueamiento, que afecta sobre todo a las áreas sobreexpuestas de la planta. Esta alteración suele manifestarse en plantas cultivadas en interiores, pero es rarísimo que ocurra en exteriores.

La decoloración por sobreexposición a la luz causa estrés en las plantas, aunque lo normal es que afecte sólo a las partes de la planta que reciben exceso de luz. El progreso de la despigmentación puede evitarse con el uso de fertilizantes y ajustes de luz.

Factores genéticos producen una pequeña cantidad de clorofila cuando la planta albina germina. En cambio, en la clorosis, una enfermedad que puede perturbar a nuestros retoños, el blanqueamiento tiene origen en la escasez de los nutrientes del subsuelo.

La marihuana necesita abundante nitrógeno (N), una moderada cantidad de potasio (K) y una proporción menor de fósforo (P) en su fase de crecimiento vegetativo. Menos nitrógeno, más fósforo y niveles similares de potasio en la fase de floración, a los que se agregan micronutrientes como el calcio (Ca), el cobre (Cu), el boro (B), el hierro (Fe), el manganeso (Mn), el sulfuro (S), el molibdeno (Mo), el magnesio (Mg) y el zinc (Zn) para multiplicar el número y el tamaño de tus cogollos.

 

Cuando la despigmentación la provoca la clorosis puedes detenerla suministrando fertilizantes que contengan estos elementos y proporcionando un suplemento de glucosa para ampliar la esperanza de vida de la planta e incrementar los índices de producción de su fruto.

 

La clorosis en el cannabis no tiene por qué ser algo malo
La clorosis en el cannabis no tiene por qué ser algo malo

 

La incapacidad de los ejemplares albinos para ejecutar el proceso de fotosíntesis hace que estas plantas no tengan la habilidad para reproducirse. La mayoría de ellas tiene un período corto de vida, que llega a su final sin que tenga que intervenir plaga alguna, pues la falta de clorofila basta para frenar el desarrollo de la flor. Los esquejes que eventualmente broten están predestinados a una muerte inmediata.

Las variedades cuasi-albinas, conocidas como variegadas, tienen mayores probabilidades de alcanzar la madurez puesto que las áreas que conservan algún tono verde pueden hacer fotosíntesis, manteniendo con vida a toda la planta.

A pesar de ello, algunos ejemplares de marihuana blanca llegan a vivir mucho tiempo. Los estudiosos no han logrado determinar con certeza de qué se alimentan a falta de clorofila para elaborar sus propios nutrientes; si bien todo apunta a que son parásitos que se nutren de los carbohidratos obtenidos por la síntesis de otros organismos.

 

Las variedades cuasi-albinas, conocidas como variegadas, tienen mayores probabilidades de alcanzar la madurez
Las variedades cuasi-albinas, conocidas como variegadas, tienen mayores probabilidades de alcanzar la madurez

 

 

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✅ Conclusión

 

 

Las plantas albinas suponen un obstáculo para la maximización de la cosecha, la calidad del cultivo y la velocidad de crecimiento, por lo que la mayoría de los cultivadores preferirán dejarlas morir si muestran signos de albinismo en las primeras etapas de vida.

Lo cierto es que, en los últimos tiempos, son muchos los cultivadores que, sólo por el hecho de tener esta planta blanca, de gran belleza (eso no se puede negar) entre su cultivo, se están dando más plantas de este tipo de las que había hasta el momento. Y a ti, ¿qué te parece? ¿Te gustaría tener una o al menos intentarlo? ¡Esperamos tu opinión!

 

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Alan Martínez Benito
Alan Martínez Benito
CEO de Pev Grow, experto cultivador con más de 20 años de experiencia.
En lucha constante por la regulación del cannabis, principalmente en el ámbito medicinal.
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2 comentarios en “Marihuana blanca ¿mito o realidad?”
  1. Como adorno entiendo que sería interesante el poderla cuidar y observar su evolución y desarrollo aunque considerando su genética debo suponer que su vida debería estar muy acotada o limitada. Tal vez con el tiempo podrá adaptarse mejor y generar mayor resistencia.

  2. Tengo una planta hace un mes ya que es así, blanca completa, es linda pero tenia la esperanza de que su calidad fuese mejor. Soy principiante en el cultivo de esta planta y he tratado de que crezca aun sin resultados.

    Saludos y gracias por el articulo
    Me ayudo bastante.

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